miércoles, 13 de julio de 2016

Humanidades en minicrisis



La polémica desarrollada entre Alma Bolón y Antonio Romano en “Columnas de opinión” de la sección “Política” del semanario Brecha,1 presentó una serie de aristas significativas, que trascienden las opiniones de estos dos docentes. La primera provino de una declaración publicada por el mismo semanario, con la firma de 59 docentes2 que cuestionan la intervención inicial de Bolón en Brecha, relativa al tenor de declaraciones que se instaló con la renuncia de la misma profesora y de Pablo Rocca a sendas direcciones de departamento universitario.3 Se destaca en este cruce de opiniones que haya merecido una gestión mediática tan ardua, que incluso comienza en una entrevista al decano de la facultad de Humanidades, Alvaro Rico, respecto a esas dos renuncias. Por último cabe señalar que el fragor del debate no trascendió, firmantes incluidos, de las páginas de Brecha y una nota “exigiendo garantías” en Correo de los Viernes4.

La fugacidad del asunto ante la opinión pública parece circunscribirlo a un plano periodístico acotado, vinculado además a una situación particular de la facultad de Humanidades, atestada como tal, por el significativo número de firmas (59 sobre un poco más de 200 docentes) que recoge una declaración de cuestionamiento a una docente de la misma casa de estudios. Pese a revestir cierta verosimilitud, la apreciación anterior se confina al plano mediático, ya que quien conozca los procesos internos a la institución universitaria se sorprendería, por el contrario, ante las proporciones periodísticas que alcanzó el asunto, si se lo calibra con relación a su significación propiamente institucional.

Un breve trajinar en los medios carga con cierta sobredosis polémica, con relación a las consecuencias institucionales posibles. El cotejo de esas dos percepciones contrapuestas quizás permita una aproximación al trasfondo paradójico, es decir particularmente significativo, del conflicto abierto entre docentes de Humanidades.

En los órdenes del día del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República se encuentra muy frecuentemente, en la cola de los asuntos tratados en cada sesión, una lista de varios recursos presentados por docentes de la institucion, que una vez laudados en sus respectivos Consejos de Facultad, vienen a ser presentados en segunda instancia ante el máximo órgano universitario para un laudo mayor. Asimismo, ese no es el último ámbito habilitado para quienes recurren resoluciones adiministrativas -como aquellas por las que protestaba Alma Bolón, puesto que incluso a posteriori de una resolución desfavorable en el Consejo Directivo Central, el docente que eleva el recurso puede presentarlo ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, instancia que puede asimismo fallar a su favor y anular lo actuado en el ámbito universitario (Consejo de Facultad y Consejo Directivo Central incluidos). Incluso la primer actualización de este blog refiere a un recurso que presentó oportunamente quien suscribe estas líneas e incluye una carta dirigida al Consejo Ejecutivo de ADUR con copia a otras autoridades y organismos, en la que se denuncia una iniciativa administrativa del rector que entendió en el asunto (Rodrigo Arocena) ante el Consejo Directivo Central.

Nada de mayor entidad jurídica e institucional estaba en juego en las actuaciones -primero ante el Consejo de Facultad, luego según testimonia Bolón ante ADUR-Humanidades y por último en el artículo publicado en Brecha-, ya que la misma docente no cuestionaba la potestad ni la forma del uso por parte del Consejo de la Facultad de Humanidades, sino el contenido político y académico de las resoluciones adoptadas. No se trataba de un recurso, sino de un cuestionamiento que como sucedió, podía enfrentarse a otras posiciones, más allá de la publicación -solicitada por Bolón y Rocca- de las actas del mismo Consejo en que fundaba su impugnación.5 Por último, pese a ocupar un cargo de Profesor Titular, Alma Bolón no se ha presentado como candidata en ninguna lista a elecciones universitarias o gremiales, circunstancia que desacredita la hipótesis de un conflicto con relieve universitario electoral.

Otro elemento que revela la desproporción sugestiva que adquirió el asunto, si se lo considera en términos estrictamente políticos, proviene de la contraposición con la creciente tendencia del ámbito universitario en nuestro país -y más allá, si recordamos la crisis de la Universidad de Buenos Aires pocos años atrás,6 a registrar enconadas discusiones de los asuntos universitarios.

Casi en la misma fecha del texto de Alma Bolón publicado en Brecha, ADUR-Oficinas Centrales hizo público un cuestionamiento a las autoridades de la universidad acusándolas de no respetar la normativa nacional y de pautar un atropello laboral, que se difundió por correo electrónico en distintos servicios universitarios.7 Este clima de polémica ardua que atraviesa los claustros tuvo inicio en la primera elección a rector a la que se presentaron Rodrigo Arocena y Roberto Markarián y para no aportar sino un elemento del contexto reciente, dio lugar a mediados del año pasado a una confrontación interna de la FEUU con significativa repercusión mediática.8 Federico Kreimerman, delegado del orden de egresados en el CDC acaba de hacer públicas tomas de posición, que además de compartir en lo personal, no podemos dejar de destacar por su firme definición de circunstancias que inscriben a la universidad en cotejo dentro del sistema político del país.9 Podríamos así seguir enumerando circunstancias universitarias que, una tras otra, incluyen el cuestionamiento de Alma Bolón al Consejo de la Facultad de Humanidades entre otros muchos efectos polémicos de la coyuntura que pauta el presente de la Universidad de la República.

Concuerda con la escasa proyección estratégica -en cuanto no vinculaba laudos jurídicos ni consecuencias políticas, lo acotado al mismo semanario del propio debate. Brecha no es el único órgano que presta atención privilegiada a los asuntos universitarios. Sin embargo el tenor y la estructura de la argumentación de unos y otros, sustancialmente desarrollada por Romano y Bolón, no trasciende las páginas de ese semanario y de una nota en Correo de los Viernes que se limita a destacar la denuncia. Esa escasa repercusión mediática contrasta con el quantum de movilización que representan una sesión extraordinaria del propio Consejo de Facultad dedicada al asunto con una declaración adoptada sobre el mismo, a la que se suma una copiosa recolección de firmas y la entidad de las imputaciones que se dirigen las partes.

Cierta implosión mediática de la polémica iniciada por Bolón y Rocca respecto a las actuaciones del Consejo de la Facultad de Humanidades, contrapuesta a la explosiva movilización que se manifiesta en la misma facultad -incluso por el nutrido abandono de la sala del Consejo al momento de reconsiderar la declaración del mismo respecto a este asunto (7 sobre 12 posibles),10 reflejan por igual la rigidez del debate interno a la institución, pero también la escasa recepción crítica que esa polémica suscita en el contexto público. Quizás no sólo convenga considerar esos rasgos como aristas disociadas de una misma situación, sino como lo señalábamos en lo anterior, como aspectos articulados entre sí de una situación tan paradójica como sugestiva.

La misma lectura del contexto inclina a la percepción de la publicación del primer artículo de Alma Bolón en Brecha como elemento desencadenante de esta “minicrisis”. Tal como sucede en el conjunto de las asociaciones al presente, la exposición mediática es el elemento clave en el desarrollo público.11 Esta apreciación conlleva, cuando se la vincula a una de las facultades de la Universidad de la República, algunas líneas de reflexión interesantes. Por un lado la inscripción de la labor universitaria en el campo académico parece secundaria, una vez cotejada en clave estratégica con la participación en el campo mediático (a punto tal que se genera una disciplina auxiliar, denominada “periodismo científico”). Por otro lado los conjuntos universitarios (un número significativo de firmas entre los miembros del cuerpo docente de una facultad, en este caso) se perciben a sí mismos en tanto que protagonistas de determinada dilucidación ante la opinión pública.

Esta “tercerización” de la actividad universitaria respecto al tradicional ámbito académico y político de la universidad no puede ser considerada subalterna en ningún sentido, más allá de las actuaciones a que dé lugar, en cuanto marca una tendencia innegable del presente. La universidad pública forma parte, en tanto regulada por la normativa estatal, del sistema político. Este sistema incluye al sistema de partidos, que como sabe cada quién, a empezar por las declaraciones de sus miembros más conspicuos, se encuentra ante todo supeditado a los efectos mediáticos de la actualidad.12

La discusión universitaria pasa, entonces, por los medios de comunicación, pero estos no pueden ser indentificados lisa y llanamente con los medios masivos de comunicación. En cuanto estos últimos ingresan en la red de redes, se articulan asimismo con los medios interactivos. El hipervínculo desde el sitio web de un órgano de prensa hacia una “red social” condiciona, desde el plano de la recepción, la circulación orientada por el propio lector, bajo cuyo efecto el lugar “supérstite” del “cuarto poder” tiende a desvanecerse progresivamente.

Cierto fetichismo de la figuración pública por los medios masivos habla, asimismo, de una transición desde la identificación de la actividad universitaria con una red institucional (un panóptico) a la identificación de la actividad universitaria con una “nube” de relaciones “hipervinculadas” (es decir, vinculadas entre sí por un nexo telemático). Ese fetichismo consiste en considerar a los medios indistintamente, ante todo como “caja de resonancia” de un supuesto prestigio institucional. Tal percepción queda prisionera del propio tempo del auge de los medios masivos audiovisuales, que aportó uno de los factores decisivos en la crisis de los macrocorporativismos (la ideología, el Estado-nación, los partidos políticos).13

Desde mediados de los 90' ingresamos a un escenario donde aquel macrocorporativismo, que se manifestaba en la universidad a través de la incidencia de pertenencias ideológicas y partidarias, cede paso a un microcorporativismo que se configura con referencia al plano interno de la institución universitaria. El mejor ejemplo de este internalismo corporativista se encuentra en el “publicacionismo” cientificista (producción estratégica de “papers”), en cuanto promueve cierta meritocracia vacua, impugnada al día de hoy desde los propios ámbitos académicos.14 Cierta denostación de los procedimientos anómalos de aquel corporativismo de viejo cuño, pautados por la injerencia partidista y la burocratización gremial, disimula el surgimiento de un corporativismo de “perfil bajo”, que tiende a coincidir con una versión universitaria de la tecnocracia mundialista.

Esta minicrisis en el cuerpo docente de Humanidades implosiona en sus supuestos efectos mediáticos y señala la obsolescencia de las crisis de tipo institucional, hoy ya superadas por el realineamiento global. Conviene tener en cuenta que el ministro de economía señaló a las claras que en la Rendición de Cuentas (que adquiere rango de planificación proto-quinquenal)15 habrá recursos sólo para “algunas instituciones”, que posicionadas al margen de ANEP y UdelaR, se colocan bajo un mando estratégico gubernamental.16 El corporativismo de la globalización no coloniza o desvía las instituciones vernáculas, sino que incluso las supedita (por ejemplo en esta Rendición de Cuentas) a “creaciones institucionales”, cobijadas por los mismos gobernantes que las crearon o favorecieron su desarrollo.





1Bolón, A. “Desde Washington con amor” Brecha (09/06/16) http://brecha.com.uy/desde-washington-amor/
Romano, A. “La biblia y el calefón” Brecha (16/06/16) http://brecha.com.uy/la-biblia-calefon/
Bolón, A. “El brillo de la ausencia” Brecha (01/07/16) http://brecha.com.uy/brillo-la-ausencia/
2La declaración en cuestión no ha sido publicada ni por Brecha en su edición digital ni por el sitio web de la Facultad de Humanidades, por lo que no se cuenta con un archivo electrónico de la misma.
3“Renuncian dos catedráticos de Humanidades” Uypress (27/04/16) http://www.uypress.net/uc_68388_1.html
4Denuncian persecuciones en Humanidades” Correo de los Viernes http://www.correodelosviernes.com.uy/Denuncian-persecuciones-en-Humanidades.asp
5Ver Bolón, A. “Desde Washington con amor” referida en nota anterior.
6Pérez, A. La toma de escuelas llegó al Nacional” Página12 (23/09/10) http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-153654-2010-09-23.html
7Declaración de Adur-Oficinas Centrales (3/06/16)
8Viscardi, R. “La pasión del Paraninfo: una señal al extramuros” (06/09/16) http://ricardoviscardi.blogspot.com.uy/2014/09/lapasion-del-paraninfo-una-advertencia.html
9Kreimerman, F. “Rendición de cuentas: defendamos la universidad pública” La Diaria (22/06/16) http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/6/rendicion-de-cuentas-defendamos-la-universidad-publica/
10Resolución del Consejo de la Facultad de Humanidades en Sesión Extraordinaria del 15/06/16 http://www.fhuce.edu.uy/images/comunicacion/Noticias/2016/junio/RESOLUCIN_DEL_CONSEJO_15_DE_JUNIO_.pdf
11Viscardi, R. “Medios de dominación” (7/11/15) http://ricardoviscardi.blogspot.com.uy/2015/11/mediosde-dominacion-1-1a.html
12Ver como un ejemplo entre tantos otros “Por sus dichos los conocereís” Montevideo Portal (04/07/16) http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?313346
13Esta coyuntura teórica y política se encuentra consignada en Vattimo, G. (1990) La sociedad transparente, Paidós, Barcelona.
14Viscardi, R. “Autonomía y ultra-nomía: la universidad post-tecnológica” en Filosofía de la Educación (2015) Appris, Curitiba, p.296.
15El gobierno declaró la obsolescencia de la planificación quinquena y logró en el parlamento la substitución del clásico período de cinco años por seguimientos bi-anuales de la coyuntura mundial.
16“Astori dio nuevas tasas del IRPF que se acordaron en el Consejo de Ministros” El País (06/06/16) http://www.elpais.com.uy/informacion/astori-presenta-nueva-propuesta-rendicion-cuentas.html

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