jueves, 8 de junio de 2017

Lecturas del Progreso en Casa de Filosofía

Leonardo Flamia entrevista a Fernando García, Damián Baccino, Marcelo Píriz y Rodrigo Carballal, texto publicado el 8 de junio de 2017 en el Semanario Voces

hacer filosofía como algo que se vincula directamente a la vida” (Fernando García)

En los primeros días de Abril de este año una noticia extraña llegó a los medios masivos, era allanado un lugar llamado: “Casa de Filosofía”. Ningún integrante de la Casa fue procesado, y ninguna actividad ilegal fue comprobada, pero sí hubo un secuestro de parte importante del trabajo que se realizaba en la Casa, un trabajo de producción de pensamiento crítico que ha impulsado: “coloquios internacionales, talleres de investigación, exposiciones de arte, seminarios de filosofía, ciclos de cine, cursos y conferencias” como comunicaban luego del allanamiento”. El secuestro de ese material, y el abuso de la policía, ha generado una denuncia judicial, pero mientras tanto la Casa sigue con sus actividades, entre las que se encuentra la presentación del libro “Lecturas del Progreso”. La presentación es mañana, viernes 9 de Junio, a partir de las 19:00 en La Paz 1623, y hasta allí fue Voces para conversar con Fernando García, Damián Baccino, Marcelo Píriz y Rodrigo Carballal sobre el libro, la Casa, y el proyecto colectivo que vienen desarrollando desde hace cuatro años.

Frente a los mitos que originan el mundo en un Paraíso del que el hombre fue expulsado, en una Edad de oro ya irrecuperable, la modernidad opone una mitología con signo opuesto. La Edad de oro está al final del camino, un camino fatalmente determinado por el surco del progreso. Con esa mitología del progreso es que discuten los artículos recopilados en Lecturas del Progreso, el nuevo libro editado por Maderamen, la Editorial de Casa de Filosofía. Como afirma Fernando García en el prólogo: “La idea de Progreso debe admitir su dialéctica inherente, proponer su discusión y desmitificación en épocas de productibilidad y desarrollismo es la tarea incierta de este libro”. Pero la discusión con la idea de Progreso es anterior, y contiene, tanto al libro como al propio lugar en que se editó y será presentado. En noviembre de 2012, en el Arboreto Lussich de Maldonado, se desarrolló la Jornada de pensamiento y debate “Lecturas del progreso”. La jornada se desarrolló en el marco de las actividades de extensión de la Facultad de Humanidades de la UDELAR y propició un encuentro en el que participaron también futuros integrantes del proyecto colectivo Casa de Filosofía. Hay un proyecto que trasciende esos hechos puntuales, un libro, un espacio, una jornada, pero que cristaliza parcialmente en cada uno de ellos, un proyecto que se propone: “trabajar desde la filosofía pero con temas que tengan que ver con lo político en un sentido fundamental, para salir de un ambiente puramente teórico y sin arraigo dentro de los problemas de la cultura y de la sociedad contemporánea” según nos cuenta Fernando García.

El primer libro editado por Maderamen fue Contragobernar, de Ricardo Viscardi, quien habla de una propuesta de investigación filosófica que intervenga, que salga de la dinámica endogámica de la práctica de la filosofía académica en Uruguay, pero sin la prepotencia de una Razón que sea una guía para la acción. Eso se vincula también con Lecturas del progreso.

F.G.: Yo creo que tiene que ver fundamentalmente con la filosofía en su sentido primario, en cómo fue utilizada por los griegos, en donde la filosofía tenía un aspecto teórico pero evidentemente también uno práctico. En ese sentido la reflexión teórica y la práctica cotidiana implicaban una relación dialéctica. Lo que ocurre en la modernidad, y ya lo plantea Kant cuando dice “ya no hay filósofos” (en el siglo XVIII), es que la filosofía, desde el nacimiento de las universidades, se torna una tarea puramente escolástica y deja de lado los aspectos vitales que tienen que ver con la relación racional, en el sentido griego, con el mundo. Creo que ese es el aspecto que la filosofía actual o académica deja de lado, y que es en parte lo que intentamos retomar, o recobrar, el hacer filosofía como algo que se vincula directamente a la vida y no solamente como un estudio de una disciplina. Que además provoca que el filósofo “profesional” se vea involucrado en un sistema de producción de conocimiento que en su práctica le borra todo horizonte crítico. Publicar muchas veces está más involucrado a una tarea de desarrollo curricular, a la construcción de una carrera institucional, que a una creación propiamente crítica.

¿Cómo se ha ido desarrollando el proyecto Casa de Filosofía?

F.G.: Evidentemente nos pone en una labor que implica un doble esfuerzo, porque trabajar de manera autónoma e independiente supone que justamente las formas de la supervivencia se ponen como un medio para el trabajo crítico, no se conjugan como puede ser en el trabajo puramente universitario. Algunos tenemos la posibilidad de vivir también del trabajo con la filosofía, otros de los compañeros que comenzaron el proyecto han seguido sus estudios en Francia y en este momento están allá. Y si bien comenzó siendo un trabajo puramente vinculado a egresados o estudiantes de filosofía Casa de Filosofía también es un lugar donde se producen otras actividades y otras obras que no necesariamente pueden ser definidas dentro del esquema de las formas de la filosofía tradicional. Hoy en día, por la propia diversidad de las formas de producción, podemos encontrar campos para la reflexión filosófica en muchas disciplinas y a veces mucho más potentes y más ricas que la propia producción académica, que es casi industrial.

R.C.: En cuanto a la producción acá manejamos otros tiempos, no estamos tan apurados, no somos tan productivistas, y las formas de producción no tienen que ver siempre con el libro como forma más conocida de exteriorización filosófica, muchas veces se puede plasmar en una obra plástica, o un poema.

Ruben Tani, junto a Octavio Nadal, plantea en La persistencia de la memoria que la película Artigas-La redota (de César Charlone) es un ensayo de interpretación histórica, y discute con la idea de que solo el libro sea soporte de la reflexión filosófica o histórica.

F.G.: Y también tiene que ver con una labor total del trabajo, esa autonomía pasa también por salir de los canales comunes de la división del trabajo, digámoslo así. En el caso de este libro nosotros nos encargamos prácticamente de la totalidad de la construcción. Trabajamos en la compaginación, en el diseño de tapa, en el arte, elegimos el papel, tratamos de inmiscuirnos en todos los pasos del trabajo de hacer un libro. Y eso también es un ejemplo de como trabajamos, de que esa autonomía corra en todas las áreas posibles para así tener total decisión sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos. No solo en el caso de libros, este lugar también es un lugar de producción cinematográfica, fotográfica, de investigación en el campo de la literatura. Pero lo que queremos señalar en el modo de como trabajamos es que esa autonomía nos brinda el poder de decisión sobre los procesos. Y no nos condicionamos a un tribunal que decida qué tipo de conocimientos circulan, qué tipo de obras circulan en la sociedad. No necesariamente todas las obras que hacemos son políticas, pero sí queremos, como decía Godard en los sesenta, que todas sean hechas políticamente. Es una lucha en el campo de la producción de conocimiento.

Además de ser generadora de producciones la Casa también es un espacio abierto a la generación de debate con otros colectivos. Ha sido sede de actividades como el Globale, y encuentros de otras disciplinas.

F.G.: Fue parte inicial del proyecto el brindar el espacio para que otros colectivos pudieran desarrollarse también. Se ha aportado a otras luchas en las que no participamos directamente, una de las mayores discusiones sobre el feminismo de la actualidad creo que pasa por este espacio también.

M.P.: El año pasado con gente de Bellas Artes organizamos lo que llamamos Recontra Bienal de Arte de Montevideo, que fue como un rechazo a la Bienal que se hizo en el Palacio Legislativo. Y fue un éxito total, después se hizo en otros lados pero las reuniones las hacíamos acá, surgió desde acá. Y teníamos debates muy interesantes sobre arte y sociedad y política.

D.B.: La casa en sí misma, más allá de que los miembros de la casa participemos en algunas actividades que se generan acá adentro o no, funciona como una semilla crítica de cualquier tipo de actividad que haga. Cualquier cosa que pasa por Casa de Filosofía se transforma, se difiere, en un punto de vista crítico, y eso creo que es un valor muy noble, el de la crítica, va por ahí.

De alguna manera esa semilla crítica ha sido detectada desde afuera, por otros agentes, y tiene que ver con el allanamiento.

F.G.: Creo que en general las humanidades han sido vigiladas y atacadas desde el poder político y desde otros agentes a veces hasta más oscuros. No nos podemos olvidar de lo que ocurrió con el GIAF (Grupo de Investigación en Arqueología Forense, vinculado a la investigación de desaparecidos durante la dictadura, fue saqueado el año pasado, y direcciones de antropólogos que trabajan allí fueron señaladas en un mapa). Ocurre justamente que en la contradicción propia de las políticas de seguridad la inteligencia policial se ocupa menos de esas cosas, que son realmente graves, que de colectivos que hacen un trabajo desinteresado y crítico. Creo que forma parte de una serie de acciones que denotan una paranoia respecto a supuestos grupos con supuestos intereses subversivos que hacen generar cierta curiosidad en las autoridades. De repente por el simple hecho de que no entienden de qué se trata el trabajo de las humanidades o no entienden como se construyen otras colectividades, otros pensamientos, otras formas de concebir la vida y la sociedad. Y porque justamente el trabajo crítico de las humanidades a veces corre en contra de la funcionalidad del pensamiento que circula en la sociedad. Me parece que podemos ver algunos aspectos claros de lo que estoy diciendo en el discurso denigrante que tuvo el ex presidente Mujica para con las humanidades, que desde ese supuesto fundamento pragmático, mecánico y mercantilista de la sociedad las ve como algo inútil. En realidad esa visión de la utilidad o inutilidad de las humanidades no tiene nada de inocente. Evidentemente a un poder político que intenta someter a la sociedad a cierto tipo de productividad económica olvidar la historia, olvidar la concepción del ser humano, olvidar el discurso crítico, olvidar el lenguaje, es algo que le conviene, se transforma en algo funcional a la explotación actual del capitalismo.

¿Qué se llevaron en el allanamiento?

R.C.: Muchas cosas, máquinas donde hay información y está nuestro trabajo, en diferentes áreas, no solo filosofía. Secuestraron una película entre esos discos duros. Se llevaron cosas de los trabajos particulares nuestros, algunos vinculados a la práctica docente en secundaria. Algunas obras plásticas, que están secuestradas todavía (risas), porque las computadoras volvieron, los discos duros también, pero junto a esas obras plásticas algunas cámaras fotográficas viejas no aparecieron. Pero bueno, querían saber qué hacíamos y ahora están enterados.

¿Cuál fue la fundamentación por la que se ordenó el allanamiento? Porque se vinculó a la Casa con La solidaria, pero se llevaron cosas que no justificaban el allanamiento.

F.G.: Eso en el momento del allanamiento no lo sabíamos, en realidad lo que se llevaron fue consecuencia de un abuso total de poder de la policía, lo cual ya está en manos de la justicia porque nosotros hicimos una denuncia judicial en contra de la policía.

Aparecen en el libro Ricardo Viscardi y Alma Bolón, son figuras que han alentado bastante este proyecto y que siguen vinculados a la Academia.

R.C.: Nuestra experiencia en la Facultad de Humanidades es que hay una minoría del Instituto de Filosofía o de otras áreas que pueden ser algo así como nuestros maestros, personas que nos influenciaron mucho, de distintas corrientes. Ricardo Viscardi participa en muchos proyectos con nosotros, pero vos recién nombrabas a Rubén Tani, que con otra forma de hacer filosofía también nos influenció, también Alción Cheroni, desde otra perspectiva. Con Ricardo tenemos lazos más fuertes, es el canal que más nos mantiene vinculados.

F.G.: Nosotros no trabajamos de un modo antiacadémico, lo que sí concebimos siempre, desde que éramos estudiantes, a la filosofía como una actividad política. En nuestra carrera nos topamos con una hegemonía de un tipo de hacer filosofía que se pretendía apolítica. Y una filosofía que se dice apolítica también es política. La hegemonía de la filosofía académica en Uruguay tiene que ver con el pensamiento norteamericano, analítico y pragmático, a lo que se le denomina a veces una neoescolástica. Evidentemente la filosofía racionalista analítica en sus orígenes tuvo un sentido, una lucha contra cierto tipo de discurso metafísico, luego en EE.UU. gira hacia una forma de filosofía que termina siendo absolutamente funcional al sistema. Y si uno estudia la historia sobre como llega la filosofía analítica al Uruguay se da cuenta de que hay un vínculo con las estrategias discursivas de las políticas internacionales de los EE.UU. sobre Latinoamérica. Por eso nunca conciliamos con ello y cuando veíamos que no era el camino que pretendíamos hacer en la filosofía surgió la necesidad de construir nuestro propio espacio, para desde ahí poder pensar y construir el discurso que nos parece más filosófico, y también para salir de las reglas del discurso. Porque las propias reglas del discurso que obligan a la publicación dentro de las revistas académicas implican una cierta sintaxis, un supuesto ascetismo gramatical, que en realidad también son formas de la retórica.

Que formatea tu propia práctica reflexiva

F.G.: Le da una forma al pensamiento, y te obliga a ajustarte a esas formas, y justamente es algo que atenta contra la incondicionalidad que debe tener la crítica, en ese sentido hemos logrado constituir un espacio desde el cual podemos trabajar bajo nuestras propias reglas.

Hace tiempo que se vienen generando contradiscursos en nuestro país, desde quienes luchan por la tierra hasta los movimientos por la reivindicación de las minorías sexuales. Hay numerosos colectivos que están erosionando el discurso hegemónico y ya no es tan fácil cooptarlos.

F.G.: Yo creo que para una sociedad es muy saludable que exista el pensamiento del afuera, para hablar con Foucault, creo que es prioritario para la salud de una sociedad o para la cohesión propia de la sociedad que los discursos que circulan sean diversos y sean críticos. Creo que eso también hace a la construcción democrática de la sociedad. El problema es qué es la democracia, no entenderla desde una univocidad, sino que justamente la dinámica propia de la democracia en tanto ideal regulativo, no como algo concreto, depende de la posibilidad de que los discursos, y por lo tanto las formas del poder, los saberes que lo implican, se confronten de manera fluida. El problema es cuando no hay fluidez de esos discursos, cuando hay una univocidad. En ese sentido lo que decía Nietzsche va en consonancia, cuando hablaba de que en general buscamos la verdad pero buscamos las consecuencias agradables de la verdad, no las otras, no la cara oculta de los fenómenos. Justamente creo que es muy importante para luchar contra la idiotización del pensamiento, contra la debilidad política de la sociedad, que fluya más información sobre los aspectos oscuros de toda política. En ese sentido frente a la instalación de una nueva planta de celulosa vemos que hay una especie de celebración, en tanto lo que puede aportar al crecimiento del PBI, etcétera. Pero el otro lado de esa realidad productiva o económica también tiene que ponerse arriba de la mesa y tiene que poder discutirse socialmente. Las consecuencias que trae para la vida humana, para la salud de la tierra, para la naturaleza, para los ríos. Hay un discurso que intenta ocultar en el conjunto de la sociedad los aspectos negativos de este sistema productivo, no lo quiere hacer ver, y creo que ahí los colectivos que vos llamás contra hegemónicos juegan un rol importante.

M.P.: También hay que tener en cuenta la desaparición de los comités de base. Si eras joven antes agarrabas para ahí, más allá de la contracultura la gente encontraba su lugar ahí, ahora como que el Frente Amplio desmovilizó, toda esa cosa activa que tenía desde la base ya no la tiene, y por eso creo que también surgen estos espacios, más allá de la contracrítica.

D.B.: El fin de la utopía política de izquierda ha dejado un vacío crítico sobre los lineamientos políticos de Latinoamérica que necesariamente van a ser captados o por la crítica o por la idiotización del pensamiento.

F.G.: Y eso tiene que ver con el poder mediático que juega de manera funcional al poder político, tiene que ver con estrategias de criminalización y banalización, que a veces termina siendo tan poderosa como la criminalización, de estos discursos, de estas formas de encarar la política y la vida, que son totalmente válidos, y no solamente válidos sino que implican una gran entrega del sujeto en su lucha cotidiana.

D.B.: Nunca en la historia de la humanidad hubo tanta necesidad de la filosofía como hoy, por el tema de las guerras de quinta generación, que son neuro guerras, que son guerras basadas en la manipulación y en la falsa verdad y en la falsificación de la trama a partir de las imágenes, lo que estamos viviendo en Latinoamérica...

La primavera árabe es un ejemplo previo

D.B.: La primavera árabe que se vino para Latinoamérica. Entonces es necesario justamente estar muy alerta con esa verdad de los medios, porque en general la verdad de los medios es siempre mentira, y la verdad de los medios es apoyada por la política nacional de los estados.

¿Qué actividades tienen planificadas luego de la presentación del libro?

R.C.: Hay un ciclo de cine sobre Kurdistán que empieza al otro día. Estamos implementando para Julio o Agosto un ciclo de cine sobre Jorge Sanjinés, cine en aymara y quechua. La idea es pasar tres obras de él, y en este caso queremos contextualizar aportando sobre la historia boliviana y la cosmovisión de los pueblos originarios.

D.B.: Seminarios, charlas, talleres y actividad cultural y artística hay todo el año en Casa de Filosofía, muchas actividades que van surgiendo según se van presentando los proyectos.

F.G.: Se está preparando también un ciclo de cine vinculado al mayo francés, a la eclosión en el caso de Godard y Pasolini, de como se va construyendo cinematográficamente ese contexto, y sobre todo el lazo entre ellos dos que es bastante particular.

sábado, 4 de marzo de 2017

     
Alma Bolón
(Universidad de la República, Montevideo)


« La réforme comme forme constante »

"La reforma como forma constante"

Le mardi 7 mars 2017
19h-20h30
Maison de l’Amérique latine
(217, Boulevard Saint Germain, 75007 Paris)

Avec, en qualité de répondants,
Didier Moreau (Université Paris VIII)
Elias Emir (Université Paris VIII)
Martin Macías (Université Paris VIII)


Si pendant longtemps « la réforme » a été une alternative timorée (ou prudente) à « la révolution », elle semble à présent être la forme constamment prise par le capitalisme. Dans des pays comme l’Uruguay, cela est particulièrement notoire dans l’éducation, champ dans lequel les réformes tantôt se succèdent, tantôt se superposent. Sur ce terrain, le mouvement constamment réformateur déploie un nouveau lexique,  pourfendeur d’« encyclopédisme » et défenseur d’une pédagogie axée sur « la résolution de problèmes ». On propose de considérer les présupposés et les enjeux de quelques-uns de ces déplacements lexicaux. 

"Si durante largo tiempo “la reforma” ha sido una alternativa timorata (o prudente) a “la revolución”, hoy parece proveer la forma constantemente adoptada por el capitalismo. En países como el Uruguay, esto es particularmente notorio en la educación, campo en el cual las reformas tanto se suceden como se superponen. En este terreno, el movimiento permanentemente reformador despliega un nuevo léxico, exterminador de “enciclopedismo” y defensor de una pedagogía centrada sobre “la resolución de problemas”. La propuesta que se presenta examina los presupuestos y los contextos de algunos de estos desplazamientos lexicales". (trad. R. Viscardi)

Alma  Bolón est docteur en sciences du langage, et plus précisément en analyse de discours, domaine où elle a analysé des couples tels quel « national/étranger » et « inclusion/exclusion ». Professeure de Littérature française à l’Université de la República (Uruguay), elle a étudié dans une perspective comparatiste la présence de la langue et de la littérature française chez des auteurs réputés anglophiles (Borges, Onetti). Par ailleurs, elle a publié des articles ayant trait à la place des humanités, en particulier de la langue et de la littérature, dans l’actuelle configuration de l’enseignement.
             

L’équipe du séminaire des Dialogues Philosophiques
Direction scientifique: Stéphane Douailler, Eric Lecerf, Georges Navet, Bertrand Ogilvie, Patrick Vauday et  Patrice Vermeren (Université Paris 8), Marie Cuillerai,  Martine Leibovici et Etienne  Tassin (Université Paris 7), Nelson Vallejo-Gomez (FMSH).
Équipe de Recherche : Julie Alfonsi (Paris 7), Daniel Alvaro (UBA), Marie Bardet (Paris 8 / Espacio Eclectico Buenos-Aires), Andrea Benvenuto (EHESS), Mercedes Betria (Universidad de Rosario), Laura Brondino (Lille 3), Jean-Jacques Cadet (Paris 8), Gustavo Celedon (Universidad de Valparaiso), Carlos Contreras (Universidades de Chile y de Valparaiso), Elena Donato (UBA), Louise Ferté (Université de Picardie), Maria Soledad Garcia (Universidad nacional de Colombia), Nicolas Garibaldi (Universidad de Cordoba), Obed Frausto Gatica (UNAM), Claudia Guitérrez (Universidad de Chile), Viviane Horta, Marco Iazzetta (Universidad Nacional de Rosario), Camille Louis (Paris 8), Luz Maria Lozano Suarez (Universidad del Atlantico, Barranquilla), Martin Macias (Paris 8/UDELAR), Geoffroy Mannet (Paris 8), Julio Miranda Canhada (Universidade de Sao Paulo),  Angélica Montes (ESSEC/LLCP-Paris 8), Carlos Pérez López (Conicyt-Chile / Universidad de Chile /Pontificia Universidad Católica de Valparaíso), Nelson F. Roberto (Paris 8), Soledad Nivoli (Universidad de Rosario), Senda Inés Sferco (CONICET, IIGG-UBA), Pauline Vermeren (Paris 7), Aurélie Veyron-Churlet (Terra), Agostina Weler (Paris 8), Karen Wild Diaz (Paris 8).
Site d’information et abonnement aux nouvelles : http://groups.google.com/group/infos-dialoguesphilosophiques
Site de la Maison de l’Amérique Latine : http://www.mal217.org/








miércoles, 13 de julio de 2016

Humanidades en minicrisis



La polémica desarrollada entre Alma Bolón y Antonio Romano en “Columnas de opinión” de la sección “Política” del semanario Brecha,1 presentó una serie de aristas significativas, que trascienden las opiniones de estos dos docentes. La primera provino de una declaración publicada por el mismo semanario, con la firma de 59 docentes2 que cuestionan la intervención inicial de Bolón en Brecha, relativa al tenor de declaraciones que se instaló con la renuncia de la misma profesora y de Pablo Rocca a sendas direcciones de departamento universitario.3 Se destaca en este cruce de opiniones que haya merecido una gestión mediática tan ardua, que incluso comienza en una entrevista al decano de la facultad de Humanidades, Alvaro Rico, respecto a esas dos renuncias. Por último cabe señalar que el fragor del debate no trascendió, firmantes incluidos, de las páginas de Brecha y una nota “exigiendo garantías” en Correo de los Viernes4.

La fugacidad del asunto ante la opinión pública parece circunscribirlo a un plano periodístico acotado, vinculado además a una situación particular de la facultad de Humanidades, atestada como tal, por el significativo número de firmas (59 sobre un poco más de 200 docentes) que recoge una declaración de cuestionamiento a una docente de la misma casa de estudios. Pese a revestir cierta verosimilitud, la apreciación anterior se confina al plano mediático, ya que quien conozca los procesos internos a la institución universitaria se sorprendería, por el contrario, ante las proporciones periodísticas que alcanzó el asunto, si se lo calibra con relación a su significación propiamente institucional.

Un breve trajinar en los medios carga con cierta sobredosis polémica, con relación a las consecuencias institucionales posibles. El cotejo de esas dos percepciones contrapuestas quizás permita una aproximación al trasfondo paradójico, es decir particularmente significativo, del conflicto abierto entre docentes de Humanidades.

En los órdenes del día del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República se encuentra muy frecuentemente, en la cola de los asuntos tratados en cada sesión, una lista de varios recursos presentados por docentes de la institucion, que una vez laudados en sus respectivos Consejos de Facultad, vienen a ser presentados en segunda instancia ante el máximo órgano universitario para un laudo mayor. Asimismo, ese no es el último ámbito habilitado para quienes recurren resoluciones adiministrativas -como aquellas por las que protestaba Alma Bolón, puesto que incluso a posteriori de una resolución desfavorable en el Consejo Directivo Central, el docente que eleva el recurso puede presentarlo ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, instancia que puede asimismo fallar a su favor y anular lo actuado en el ámbito universitario (Consejo de Facultad y Consejo Directivo Central incluidos). Incluso la primer actualización de este blog refiere a un recurso que presentó oportunamente quien suscribe estas líneas e incluye una carta dirigida al Consejo Ejecutivo de ADUR con copia a otras autoridades y organismos, en la que se denuncia una iniciativa administrativa del rector que entendió en el asunto (Rodrigo Arocena) ante el Consejo Directivo Central.

Nada de mayor entidad jurídica e institucional estaba en juego en las actuaciones -primero ante el Consejo de Facultad, luego según testimonia Bolón ante ADUR-Humanidades y por último en el artículo publicado en Brecha-, ya que la misma docente no cuestionaba la potestad ni la forma del uso por parte del Consejo de la Facultad de Humanidades, sino el contenido político y académico de las resoluciones adoptadas. No se trataba de un recurso, sino de un cuestionamiento que como sucedió, podía enfrentarse a otras posiciones, más allá de la publicación -solicitada por Bolón y Rocca- de las actas del mismo Consejo en que fundaba su impugnación.5 Por último, pese a ocupar un cargo de Profesor Titular, Alma Bolón no se ha presentado como candidata en ninguna lista a elecciones universitarias o gremiales, circunstancia que desacredita la hipótesis de un conflicto con relieve universitario electoral.

Otro elemento que revela la desproporción sugestiva que adquirió el asunto, si se lo considera en términos estrictamente políticos, proviene de la contraposición con la creciente tendencia del ámbito universitario en nuestro país -y más allá, si recordamos la crisis de la Universidad de Buenos Aires pocos años atrás,6 a registrar enconadas discusiones de los asuntos universitarios.

Casi en la misma fecha del texto de Alma Bolón publicado en Brecha, ADUR-Oficinas Centrales hizo público un cuestionamiento a las autoridades de la universidad acusándolas de no respetar la normativa nacional y de pautar un atropello laboral, que se difundió por correo electrónico en distintos servicios universitarios.7 Este clima de polémica ardua que atraviesa los claustros tuvo inicio en la primera elección a rector a la que se presentaron Rodrigo Arocena y Roberto Markarián y para no aportar sino un elemento del contexto reciente, dio lugar a mediados del año pasado a una confrontación interna de la FEUU con significativa repercusión mediática.8 Federico Kreimerman, delegado del orden de egresados en el CDC acaba de hacer públicas tomas de posición, que además de compartir en lo personal, no podemos dejar de destacar por su firme definición de circunstancias que inscriben a la universidad en cotejo dentro del sistema político del país.9 Podríamos así seguir enumerando circunstancias universitarias que, una tras otra, incluyen el cuestionamiento de Alma Bolón al Consejo de la Facultad de Humanidades entre otros muchos efectos polémicos de la coyuntura que pauta el presente de la Universidad de la República.

Concuerda con la escasa proyección estratégica -en cuanto no vinculaba laudos jurídicos ni consecuencias políticas, lo acotado al mismo semanario del propio debate. Brecha no es el único órgano que presta atención privilegiada a los asuntos universitarios. Sin embargo el tenor y la estructura de la argumentación de unos y otros, sustancialmente desarrollada por Romano y Bolón, no trasciende las páginas de ese semanario y de una nota en Correo de los Viernes que se limita a destacar la denuncia. Esa escasa repercusión mediática contrasta con el quantum de movilización que representan una sesión extraordinaria del propio Consejo de Facultad dedicada al asunto con una declaración adoptada sobre el mismo, a la que se suma una copiosa recolección de firmas y la entidad de las imputaciones que se dirigen las partes.

Cierta implosión mediática de la polémica iniciada por Bolón y Rocca respecto a las actuaciones del Consejo de la Facultad de Humanidades, contrapuesta a la explosiva movilización que se manifiesta en la misma facultad -incluso por el nutrido abandono de la sala del Consejo al momento de reconsiderar la declaración del mismo respecto a este asunto (7 sobre 12 posibles),10 reflejan por igual la rigidez del debate interno a la institución, pero también la escasa recepción crítica que esa polémica suscita en el contexto público. Quizás no sólo convenga considerar esos rasgos como aristas disociadas de una misma situación, sino como lo señalábamos en lo anterior, como aspectos articulados entre sí de una situación tan paradójica como sugestiva.

La misma lectura del contexto inclina a la percepción de la publicación del primer artículo de Alma Bolón en Brecha como elemento desencadenante de esta “minicrisis”. Tal como sucede en el conjunto de las asociaciones al presente, la exposición mediática es el elemento clave en el desarrollo público.11 Esta apreciación conlleva, cuando se la vincula a una de las facultades de la Universidad de la República, algunas líneas de reflexión interesantes. Por un lado la inscripción de la labor universitaria en el campo académico parece secundaria, una vez cotejada en clave estratégica con la participación en el campo mediático (a punto tal que se genera una disciplina auxiliar, denominada “periodismo científico”). Por otro lado los conjuntos universitarios (un número significativo de firmas entre los miembros del cuerpo docente de una facultad, en este caso) se perciben a sí mismos en tanto que protagonistas de determinada dilucidación ante la opinión pública.

Esta “tercerización” de la actividad universitaria respecto al tradicional ámbito académico y político de la universidad no puede ser considerada subalterna en ningún sentido, más allá de las actuaciones a que dé lugar, en cuanto marca una tendencia innegable del presente. La universidad pública forma parte, en tanto regulada por la normativa estatal, del sistema político. Este sistema incluye al sistema de partidos, que como sabe cada quién, a empezar por las declaraciones de sus miembros más conspicuos, se encuentra ante todo supeditado a los efectos mediáticos de la actualidad.12

La discusión universitaria pasa, entonces, por los medios de comunicación, pero estos no pueden ser indentificados lisa y llanamente con los medios masivos de comunicación. En cuanto estos últimos ingresan en la red de redes, se articulan asimismo con los medios interactivos. El hipervínculo desde el sitio web de un órgano de prensa hacia una “red social” condiciona, desde el plano de la recepción, la circulación orientada por el propio lector, bajo cuyo efecto el lugar “supérstite” del “cuarto poder” tiende a desvanecerse progresivamente.

Cierto fetichismo de la figuración pública por los medios masivos habla, asimismo, de una transición desde la identificación de la actividad universitaria con una red institucional (un panóptico) a la identificación de la actividad universitaria con una “nube” de relaciones “hipervinculadas” (es decir, vinculadas entre sí por un nexo telemático). Ese fetichismo consiste en considerar a los medios indistintamente, ante todo como “caja de resonancia” de un supuesto prestigio institucional. Tal percepción queda prisionera del propio tempo del auge de los medios masivos audiovisuales, que aportó uno de los factores decisivos en la crisis de los macrocorporativismos (la ideología, el Estado-nación, los partidos políticos).13

Desde mediados de los 90' ingresamos a un escenario donde aquel macrocorporativismo, que se manifestaba en la universidad a través de la incidencia de pertenencias ideológicas y partidarias, cede paso a un microcorporativismo que se configura con referencia al plano interno de la institución universitaria. El mejor ejemplo de este internalismo corporativista se encuentra en el “publicacionismo” cientificista (producción estratégica de “papers”), en cuanto promueve cierta meritocracia vacua, impugnada al día de hoy desde los propios ámbitos académicos.14 Cierta denostación de los procedimientos anómalos de aquel corporativismo de viejo cuño, pautados por la injerencia partidista y la burocratización gremial, disimula el surgimiento de un corporativismo de “perfil bajo”, que tiende a coincidir con una versión universitaria de la tecnocracia mundialista.

Esta minicrisis en el cuerpo docente de Humanidades implosiona en sus supuestos efectos mediáticos y señala la obsolescencia de las crisis de tipo institucional, hoy ya superadas por el realineamiento global. Conviene tener en cuenta que el ministro de economía señaló a las claras que en la Rendición de Cuentas (que adquiere rango de planificación proto-quinquenal)15 habrá recursos sólo para “algunas instituciones”, que posicionadas al margen de ANEP y UdelaR, se colocan bajo un mando estratégico gubernamental.16 El corporativismo de la globalización no coloniza o desvía las instituciones vernáculas, sino que incluso las supedita (por ejemplo en esta Rendición de Cuentas) a “creaciones institucionales”, cobijadas por los mismos gobernantes que las crearon o favorecieron su desarrollo.





1Bolón, A. “Desde Washington con amor” Brecha (09/06/16) http://brecha.com.uy/desde-washington-amor/
Romano, A. “La biblia y el calefón” Brecha (16/06/16) http://brecha.com.uy/la-biblia-calefon/
Bolón, A. “El brillo de la ausencia” Brecha (01/07/16) http://brecha.com.uy/brillo-la-ausencia/
2La declaración en cuestión no ha sido publicada ni por Brecha en su edición digital ni por el sitio web de la Facultad de Humanidades, por lo que no se cuenta con un archivo electrónico de la misma.
3“Renuncian dos catedráticos de Humanidades” Uypress (27/04/16) http://www.uypress.net/uc_68388_1.html
4Denuncian persecuciones en Humanidades” Correo de los Viernes http://www.correodelosviernes.com.uy/Denuncian-persecuciones-en-Humanidades.asp
5Ver Bolón, A. “Desde Washington con amor” referida en nota anterior.
6Pérez, A. La toma de escuelas llegó al Nacional” Página12 (23/09/10) http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-153654-2010-09-23.html
7Declaración de Adur-Oficinas Centrales (3/06/16)
8Viscardi, R. “La pasión del Paraninfo: una señal al extramuros” (06/09/16) http://ricardoviscardi.blogspot.com.uy/2014/09/lapasion-del-paraninfo-una-advertencia.html
9Kreimerman, F. “Rendición de cuentas: defendamos la universidad pública” La Diaria (22/06/16) http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/6/rendicion-de-cuentas-defendamos-la-universidad-publica/
10Resolución del Consejo de la Facultad de Humanidades en Sesión Extraordinaria del 15/06/16 http://www.fhuce.edu.uy/images/comunicacion/Noticias/2016/junio/RESOLUCIN_DEL_CONSEJO_15_DE_JUNIO_.pdf
11Viscardi, R. “Medios de dominación” (7/11/15) http://ricardoviscardi.blogspot.com.uy/2015/11/mediosde-dominacion-1-1a.html
12Ver como un ejemplo entre tantos otros “Por sus dichos los conocereís” Montevideo Portal (04/07/16) http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?313346
13Esta coyuntura teórica y política se encuentra consignada en Vattimo, G. (1990) La sociedad transparente, Paidós, Barcelona.
14Viscardi, R. “Autonomía y ultra-nomía: la universidad post-tecnológica” en Filosofía de la Educación (2015) Appris, Curitiba, p.296.
15El gobierno declaró la obsolescencia de la planificación quinquena y logró en el parlamento la substitución del clásico período de cinco años por seguimientos bi-anuales de la coyuntura mundial.
16“Astori dio nuevas tasas del IRPF que se acordaron en el Consejo de Ministros” El País (06/06/16) http://www.elpais.com.uy/informacion/astori-presenta-nueva-propuesta-rendicion-cuentas.html

jueves, 9 de junio de 2016


Desgrabación de las actas del Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación


El Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación accedió a la solicitud, presentada por los profesores Alma Bolón y Pablo Rocca, de las desgrabaciones de las actas correspondientes a las sesiones del Consejo en que se trató la designación del profesor Gustavo Remedi (2013) y en que se modificó la  integración recomendada por la Comisión Asesora, para el Tribunal que entenderá en el concurso para la provisión de un profesor agregado de Teoría Literaria (2016).

La resolución del Consejo así como las respectivas actas han sido publicadas por los docentes que presentaron la solicitud en la dirección que sigue:

en donde se encontrarán:

  1. Resolución-Actas2013.pdf
  2. Actas2016.pdf


viernes, 29 de abril de 2016

Comunicado de prensa del decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y Resolución del Consejo de la misma facultad con relación a la renuncia conjunta de Alma Bolón y Pablo Rocca a la dirección de sendos departamentos del Instituto de Letras.


COMUNICADO DE PRENSA SOBRE LAS RENUNCIAS A LA DIRECCIÓN DE DOS DOCENTES EN LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

Ante la nota aparecida el día miércoles 27 de abril en el diario El País (p. 8) y reproducida en otros medios de prensa, el Decanato de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República, desea puntualizar ante la opinión pública y universitaria, lo siguiente: -Que no se trata de una renuncia a sus cargos docentes —como se informa en la nota periodística— sino que los profesores Alma Bolón y Pablo Rocca renuncian a la función que cumplen como directores de dos departamentos del Instituto de Letras de la Facultad (Letras Modernas y Literaturas Uruguaya y Latinoamericana); -Que dichas renuncias, en carácter de indeclinables, fueron presentadas ante el Decano y, por su intermedio, al Consejo; por tanto, corresponde que el tratamiento de las mismas así como las razones invocadas y medidas a adoptar sean consideradas y resueltas por el máximo órgano de cogobierno de la Facultad, quien tendrá la última palabra al respecto; -Que el Consejo de la Facultad en las resoluciones objetadas por los renunciantes ha actuado ajustado a derecho, de forma fundamentada y por unanimidad, siguiendo las disposiciones legales y estatutarias que fijan la normativa universitaria e inclinándose, en este caso particular, a favor del instituto del concurso; -Que pretender subordinar las decisiones del Consejo de la Facultad a la actuación de comisiones directivas u otras instancias creadas con la finalidad de asesorar al Cuerpo en múltiples temas, menoscaba la autonomía que consagra la Ley Orgánica a la institución y al Cogobierno de la Universidad y sus Órdenes;
-Que, sin perjuicio de las consideraciones precedentes, la Facultad, el Decanato y el Consejo, reconocen a los órdenes universitarios y funcionarios de la institución, y personalmente a cada uno de sus integrantes, el derecho a la más amplia libertad de opinión y crítica en todos los temas siempre dentro de un espíritu de fraternidad, honestidad y búsqueda sincera de los objetivos generales y el bien común del país y la Universidad.

Montevideo, 27 de abril 2016 Álvaro Rico Decano Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación Universidad de la República






RESOLUCIÓN DEL CONSEJO DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN SOBRE LA RENUNCIA A LOS CARGOS DE DIRECCIÓN DE DEPARTAMENTOS DE LOS PROFESORES ALMA BOLÓN Y PABLO ROCCA.

MIÉRCOLES 27 DE ABRIL 2016

VISTO: la nota de fecha 25 de los corrientes, presentada en el Expediente Nº 121700-000536-16, por la que los Profesores Alma Bolón y Pablo Rocca presentan sus renuncias indeclinables a la Dirección de los Departamentos de Letras Modernas y Literaturas Uruguaya y Latinoamericana del Instituto de Letras, respectivamente; RESULTANDO: I) Que los mencionados docentes fundan su decisión en su rechazo a las decisiones adoptados por el Consejo de Facultad en dos procedimientos concursales para proveer en efectividad cargos de grados 4 y 5 en el Departamento de Teoría y Metodología Literarias del Instituto de Letras; II) Que, fundamentalmente, los renunciantes manifiestan su disconformidad con el hecho de que el Consejo de Facultad, en el primer caso que se invoca como antecedente, acompañó por unanimidad el asesoramiento de la Comisión (concurso limitado a los dos aspirantes), si bien designó un Tribunal que no incorporó a dos de los tres miembros que habían integrado dicha Comisión y, en el segundo caso —el que motiva la actual renuncia—, el Consejo de la Facultad, por unanimidad, no acompañó el asesoramiento de la Comisión (designación directa de un aspirante, inclinándose por el concurso cerrado de méritos a los tres concursantes presentados), designando finalmente a un Tribunal que incorpora a dos de los cinco docentes propuestos por la Comisión Directiva del Instituto de Letras; CONSIDERANDO: I) Que los procedimientos para la designación inicial de los cargos docentes está regulada por el Estatuto del Personal Docente y la Ordenanza para la Provisión de los Cargos de Grados 4 y 5 de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, aprobada por el Consejo Directivo Central; II) Que toda designación inicial para ocupar cargos de Grados 4 y 5 requiere que el Consejo de Facultad sea asesorado por una Comisión Asesora designada al efecto e integrada por especialistas de la disciplina del cargo a proveer o de disciplinas afines y, una vez concluidas las deliberaciones, que reúna la voluntad de una mayoría especial de dos tercios de integrantes del Consejo de Facultad a favor de la designación de un mismo aspirante; III) Que, toda vez que ningún aspirante reúna la mayoría especial aludida, queda decretado el concurso, circunstancia que se produjo en el último de los casos referidos por los renunciantes; IV) Que, consecuentemente, los asesoramientos brindados por las Comisiones Asesoras que actúan en el marco de los llamados a aspiraciones si bien son preceptivos no son vinculantes, sin que ello permita inferir que las decisiones adoptadas por los Consejos de Facultad en las instancias referidas puedan menoscabar su actuación o la de cada uno de sus miembros; V) Que tampoco son vinculantes las sugerencias que formulan las Comisiones Directivas al proponer a posibles integrantes de Comisiones Asesoras de llamados a aspiraciones o Tribunales de Concursos, sin que tampoco ello menoscabe su actuación colectiva o la actuación individual de cada uno de sus miembros; VI) Que al designar la integración de las Comisiones Asesoras y, muy especialmente, de los Tribunales de Concursos, el Consejo de Facultad debe actuar con la ponderación debida, velando, al mismo tiempo, por los intereses de la institución universitaria y los de todos y cada uno de los aspirantes o concursantes; VII) Que toda vez que el Consejo de Facultad se aparta del asesoramiento recibido de las Comisiones Asesoras resulta prudente procurar la ampliación del espectro de opiniones a recabar y no, meramente, reproducir su integración adicionando dos nuevos miembros; VIII) Que el Consejo de Facultad, en los casos de que se trata, ha actuado ajustado a Derecho y de forma fundamentada, siguiendo estrictamente las disposiciones legales y estatutarias que rigen la materia, procedimiento al que procura ceñirse en todas las instancias de su labor de conducción institucional; IX) Que todos los integrantes de los Tribunales de Concurso designados por el Consejo de Facultad en los casos que se comentan reúnen las calidades académicas y morales requeridas y, en todos los casos, han ejercido la docencia universitaria durante muy extensos períodos, por lo que no resulta de recibo pretender que las propuestas formuladas por la Comisión Directiva del Instituto de Letras pueda concebirse como la única admisible; X) Que pretender subordinar al Consejo de Facultad, legítimamente constituido y electo por el demos universitario, a la actuación de órganos creados con fines de asesoramiento, en aras de potestades académicas, menoscaba la autonomía que la Ley Orgánica consagra a la institución y el Cogobierno de la Universidad por sus Órdenes; XI) Que, sin perjuicio de las consideraciones precedentes, el Consejo de Facultad reconoce a los órdenes universitarios, y personalmente a cada uno de sus integrantes, el derecho a la más amplia libertad de opinión y crítica en todos los temas, incluso aquellos que hayan sido objeto de pronunciamientos expresos por las autoridades universitarias, y declara su más amplia voluntad de velar por ellos. ATENTO: a las atribuciones que le confiere la Ley n.º 12.549, EL CONSEJO DE FACULTAD RESUELVE: 1.- Aceptar las renuncias presentadas, en carácter de indeclinables, por los profesores Alma Bolón y Pablo Rocca al desempeño de las funciones de Directora del Departamento de Letras Modernas y de Director del Departamento de Literaturas Uruguaya y Latinoamericana, respectivamente; 2.- Por las razones expuestas en los Considerandos de la presente resolución: Rechazar los fundamentos que motivan las renuncias presentadas.

(6 votos en 7 consejeros presentes en sala)


Álvaro Rico Decano